martes, 19 de agosto de 2014

Contexto del proyecto

La donación humana de componentes orgánicos es un concepto muy antiguo. Ejemplos de ello, al menos ficcionales,  pueden encontrarse en seres de la mitología griega como el grifo, la medusa y el minotauro que representan el concepto de cuerpos fusionados, o en la obra en óleo “El sueño de un sacristán” del Maestro de los Balbases en el que se representa el milagro de amputación de una extremidad enferma y trasplante de una sana proveniente de un cadáver.. Históricamente, también existen datos como el primer intento de trasfusión sanguínea  ocurrido en el siglo XV, los implantes de córneas y de riñón fallidos hasta el siglo XIX, y los primeros procedimientos exitosos en el siglo XX, que propiciaron un cambio significativo en la manera de atender a los pacientes en todo el mundo. Hoy en día, la donación de componentes anatómicos determina el éxito en la atención de innumerables patologías, sin contar con el beneficio que representan aquellos donantes cadavéricos cuyo cuerpo se utiliza en docencia y/o en investigación.

A pesar de la antigüedad del concepto, la práctica de la donación enfrenta permanentemente el dilema de la escasez.

Tanto las listas de espera en el mundo como los requerimientos de médula ósea, sangre y hemoderivados superan el número de componentes anatómicos disponibles. En Colombia la lista de espera es relativamente pequeña con respecto a otros países, pero de aproximadamente 1700 pacientes que actualmente se encuentran en ella, solo alrededor de 1000 lograrán trasplantarse este año. Nuestra lista de espera tiende a crecer, pero el número de donantes no aumenta proporcionalmente y no ha superado los 12 donantes por millón de habitantes, es una cifra muy baja si tenemos en cuenta las tasas de Europa, Estados Unidos, Uruguay y Cuba que superan los 20 donantes por millón de habitantes. Al consultar a las familias de potenciales donantes sobre la voluntad de donación, la respuesta negativa ocurre en un 34% de los casos y de aquellos que tienen respuesta positiva, casi el 20% no puede ser donante efectivo por razones médicas halladas durante el proceso de extracción (Instituto Nacional de Salud, 2014).

Las necesidades de sangre también son superiores a la oferta de los bancos, a pesar de que se trata de un componente que se renueva en el organismo del donante. Aunque en Colombia cada año se requieren alrededor de un millón de trasfusiones, la cifra de donantes no supera los 750.000 (Instituto Nacional de Salud, 2013).

Las campañas de promoción de la donación son poco frecuentes y no logran llegar a toda la población.

Se hace evidente la  necesidad de diseñar  estrategias que motiven en la población la donación de sangre, órganos y tejidos. Los profesionales de la salud son la pieza clave de cualquiera de estas estrategias, dado que son los directos responsables de difundir la información en salud a toda la población. Sin embargo, aun cuando se trata de un asunto que brinda posibilidades muy importantes para la formación integral del médico y que incluye tanto contenidos técnicos como legales y éticos, en las escuelas de formación en salud del país, más específicamente en las escuelas de formación médica, son escasos o inexistentes los contenidos que abordan directamente el tema de la donación humana.. La inclusión de este tema en el currículo de medicina  podría convertirse en una valiosa oportunidad para integrar el conocimiento profesional de manera práctica, y humanística a la vez; tal como lo ha demostrado la Universidad de Barcelona con su proyecto PIERDUB, que está  replicándose en varios países del mundo.

Teniendo en cuenta el contexto histórico descrito y las iniciativas desarrolladas en otras facultades, identificamos varias necesidades que pueden ser integradas y abordadas en un curso de modalidad blended learning para los estudiantes de medicina de quinto semestre en adelante, interesados en cualquier área de especialización de la medicina clínica o quirúrgica. Consideramos que el curso  sería de especial valor para personas inclinadas por temas del cuidado crítico en adultos y niños, cirugía, salud pública o salud mental y proponemos que sea en modalidad blended learning porque  es posible que a partir de quinto semestre los estudiantes ya estén en actividades clínicas que les dificulten asistir a encuentros presenciales muy frecuentes. Así,  un curso de carácter  electivo y semipresencial podría a) suplir la falencia temática identificada, apuntándole a un sector específico de la población estudiantil que esté interesado con la práctica de la donación humana, b) facilitar la participación de estudiantes que ya participan de actividades clínicas y que, en consecuencia, encuentran un valor significativo en el curso, c) contar con estrategias presenciales y virtuales pertinentes para el tipo de formación requerida.

Un aspecto central del curso sería la posibilidad de que el estudiante desarrolle una postura crítica frente al tema de la donación humana; comprenda el marco científico, técnico, legal y ético en el que se desarrollar esta práctica y sea capaz de explicarla asertivamente a cualquier tipo de población. Así mismo se espera que el estudiante sea capaz de diseñar y liderar estrategias de promoción de la donación de sangre, órganos o tejidos al interior de la comunidad en la que se desempeña, ya sea académica, hospitalaria o de usuarios del sistema de salud; y pueda enfrentarse a situaciones de la vida real con una posición informada y  argumentada sobre el particular.

Algunas  temáticas específicas que podrían abordarse en el curso estarían en relación con…
  • La utilidad investigativa, clínica y académica de los componentes anatómicos procedentes de donantes humanos y los fundamentos de su utilización en diferentes escenarios de la medicina actual.
  • La normatividad vigente en el mundo y en Colombia sobre donación de componentes anatómicos humanos, así como los problemas que enfrentan los diferentes sistemas de donación en el mundo. 
  • El funcionamiento de la Red Nacional de Donación y Trasplantes y de los bancos de sangre y de tejidos a nivel nacional.
  • Los mecanismos de asignación y distribución de los componentes anatómicos humanos.

Algunos de los objetivos específicos que podrían orientar el diseño del curso estarían en relación con el desarrollo de capacidades en los estudiantes para…
  • Detectar y notificar adecuadamente un potencial donante cadavérico.
  • Brindar información a la comunidad y a sus pacientes sobre las posibilidades y riesgos de ser donante vivo, en especial donante de sangre, médula ósea y riñón.
  • Diagnosticar adecuadamente la muerte encefálica y manejar las complicaciones que pueden presentarse en el mantenimiento hemodinámico del potencial donante de órganos.
  • Comunicar la mala noticia de la muerte a los allegados de la persona fallecida.
  • Analizar y discutir con argumentos sólidos los diferentes problemas éticos que existen alrededor de la donación de componentes anatómicos humanos, la muerte encefálica, la transfusión y los trasplantes, para contribuir significativamente al desarrollo de las políticas públicas en donación humana durante su desempeño ciudadano y como profesional de la salud.
  • Argumentar una posición personal frente a la donación humana, con base en la legislación vigente y la evidencia científica disponible.

Dado que el curso aborda un tema con alto componente ético podríamos considerar el diseño de un curso Épsilon. Adicionalmente, considerando la necesidad de desarrollar competencias comunicativas no solo orales sino también escritas, podría contemplarse en el diseño los criterios de un curso E. Sin embargo, tanto los contenidos, como los objetivos y las particularidades del tipo de curso, son aspectos que iremos delimitando a medida que  avancemos en el diseño instruccional. Por lo pronto dejamos planteado el contexto y la oportunidad que vemos de realizar este curso, teniendo en cuenta que las condiciones están dadas por las herramientas que ofrece esta materia y la trayectoria que una de las integrantes del grupo (Adriana) ya ha adelantado en otros proyectos anteriores. Gracias a su trabajo previo, podemos decir que existen algunas personas que pueden estar interesadas en participar de un curso como este, prestando su apoyo y respaldo, como son el profesor Luis Jorge Hernández, del departamento de Salud Pública; la doctora Paula Rey, quien es experta en los temas de promoción de la donación de sangre del Banco Distrital, y posiblemente la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, a través de su convenio docente asistencial con la Fundación Santa Fe, que es una de las instituciones trasplantadoras más importantes del país.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Instituto Nacional de Salud. Ficha informativa para los medios de comunicación. Campaña nacional masiva de donación voluntaria y habitual de sangre. Colombia, 2013. Consultado el 19-08-14, en http://www.ins.gov.co/lineas-de-accion/Red-Nacional-Laboratorios/reas%20Estratgicas/FICHA%20INFORMATIVA%20PARA%20LOS%20MEDIOS%20DE%20COMUNICACI%C3%93N.pdf

Instituto Nacional de Salud. Informe de avance Red de Donación y Trasplantes. Primer trimestre de 2014 Colombia, mayo de 2014. Consultado el 19-08-14, en http://www.ins.gov.co/lineas-de-accion/Red-Nacional-Laboratorios/Estadsticas/informe%20Red%20de%20Donacion%20y%20Trasplantes.%20Primer%20trimestre%202014.pdf

Propuesta de modelo colaborativo para educación en donación y trasplante entre la Universidad Nacional de Colombia y el proyecto PIERDUB de la Universidad de Barcelona. Tesina del programa donación de órganos y tejidos para trasplante, Fundación Carolina-Hospital Clínic. Facultad de Medicina Universidad de Barcelona. Adriana Segura Vásquez. Barcelona, 14 de diciembre de 2011.

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