La donación humana de componentes orgánicos
es un concepto muy antiguo. Ejemplos de ello, al menos ficcionales, pueden encontrarse en seres de la mitología
griega como el grifo, la medusa y el minotauro que representan el concepto de
cuerpos fusionados, o en la obra en óleo “El sueño de un sacristán” del Maestro
de los Balbases en el que se representa el milagro de amputación de una
extremidad enferma y trasplante de una sana proveniente de un cadáver.. Históricamente,
también existen datos como el primer intento de trasfusión sanguínea ocurrido en el siglo XV, los implantes de
córneas y de riñón fallidos hasta el siglo XIX, y los primeros procedimientos
exitosos en el siglo XX, que propiciaron un cambio significativo en la manera
de atender a los pacientes en todo el mundo. Hoy en día, la donación de
componentes anatómicos determina el éxito en la atención de innumerables
patologías, sin contar con el beneficio que representan aquellos donantes
cadavéricos cuyo cuerpo se utiliza en docencia y/o en investigación.
A pesar de la antigüedad del concepto, la práctica de la donación
enfrenta permanentemente el dilema de la escasez.
Tanto las listas de espera en el
mundo como los requerimientos de médula ósea, sangre y hemoderivados superan el
número de componentes anatómicos disponibles. En Colombia la lista de espera es
relativamente pequeña con respecto a otros países, pero de aproximadamente 1700
pacientes que actualmente se encuentran en ella, solo alrededor de 1000
lograrán trasplantarse este año. Nuestra lista de espera tiende a crecer, pero
el número de donantes no aumenta proporcionalmente y no ha superado los 12
donantes por millón de habitantes, es una cifra muy baja si tenemos en cuenta
las tasas de Europa, Estados Unidos, Uruguay y Cuba que superan los 20 donantes
por millón de habitantes. Al consultar a las familias de potenciales donantes
sobre la voluntad de donación, la respuesta negativa ocurre en un 34% de los
casos y de aquellos que tienen respuesta positiva, casi el 20% no puede ser
donante efectivo por razones médicas halladas durante el proceso de extracción
(Instituto Nacional de Salud, 2014).
Las necesidades de sangre también son
superiores a la oferta de los bancos, a pesar de que se trata de un componente
que se renueva en el organismo del donante. Aunque en Colombia cada año se
requieren alrededor de un millón de trasfusiones, la cifra de donantes no
supera los 750.000 (Instituto Nacional de Salud, 2013).
Las campañas de promoción de la donación son poco frecuentes y no logran
llegar a toda la población.
Se hace evidente la necesidad de diseñar estrategias que motiven en la población la
donación de sangre, órganos y tejidos. Los profesionales de la salud son la
pieza clave de cualquiera de estas estrategias, dado que son los directos
responsables de difundir la información en salud a toda la población. Sin
embargo, aun cuando se trata de un asunto que brinda posibilidades muy
importantes para la formación integral del médico y que incluye tanto
contenidos técnicos como legales y éticos, en las escuelas de formación en
salud del país, más específicamente en las escuelas de formación médica, son
escasos o inexistentes los contenidos que abordan directamente el tema de la
donación humana.. La inclusión de este tema en el currículo de medicina podría convertirse en una valiosa oportunidad
para integrar el conocimiento profesional de manera práctica, y humanística a
la vez; tal como lo ha demostrado la Universidad de Barcelona con su proyecto
PIERDUB, que está replicándose en varios
países del mundo.
Teniendo en cuenta el contexto
histórico descrito y las iniciativas desarrolladas en otras facultades,
identificamos varias necesidades que pueden ser integradas y abordadas en un
curso de modalidad blended learning para los estudiantes de medicina de quinto
semestre en adelante, interesados en cualquier área de especialización de la
medicina clínica o quirúrgica. Consideramos que el curso sería de especial valor para personas
inclinadas por temas del cuidado crítico en adultos y niños, cirugía, salud
pública o salud mental y proponemos que sea en modalidad blended learning
porque es posible que a partir de quinto
semestre los estudiantes ya estén en actividades clínicas que les dificulten
asistir a encuentros presenciales muy frecuentes. Así, un curso de carácter electivo y semipresencial podría a) suplir la
falencia temática identificada, apuntándole a un sector específico de la
población estudiantil que esté interesado con la práctica de la donación humana,
b) facilitar la participación de estudiantes que ya participan de actividades
clínicas y que, en consecuencia, encuentran un valor significativo en el curso,
c) contar con estrategias presenciales y virtuales pertinentes para el tipo de
formación requerida.
Un aspecto central del curso sería la
posibilidad de que el estudiante desarrolle una postura crítica frente al tema
de la donación humana; comprenda el marco científico, técnico, legal y ético en
el que se desarrollar esta práctica y sea capaz de explicarla asertivamente a
cualquier tipo de población. Así mismo se espera que el estudiante sea capaz de
diseñar y liderar estrategias de promoción de la donación de sangre, órganos o
tejidos al interior de la comunidad en la que se desempeña, ya sea académica,
hospitalaria o de usuarios del sistema de salud; y pueda enfrentarse a
situaciones de la vida real con una posición informada y argumentada sobre el particular.
Algunas temáticas específicas que
podrían abordarse en el curso estarían en relación con…
- La utilidad investigativa, clínica y académica de los componentes anatómicos procedentes de donantes humanos y los fundamentos de su utilización en diferentes escenarios de la medicina actual.
- La normatividad vigente en el mundo y en Colombia sobre donación de componentes anatómicos humanos, así como los problemas que enfrentan los diferentes sistemas de donación en el mundo.
- El funcionamiento de la Red Nacional de Donación y Trasplantes y de los bancos de sangre y de tejidos a nivel nacional.
- Los mecanismos de asignación y distribución de los componentes anatómicos humanos.
Algunos de los objetivos específicos que podrían orientar el diseño del
curso estarían en relación con el desarrollo de capacidades en los estudiantes
para…
- Detectar y notificar adecuadamente un potencial donante cadavérico.
- Brindar información a la comunidad y a sus pacientes sobre las posibilidades y riesgos de ser donante vivo, en especial donante de sangre, médula ósea y riñón.
- Diagnosticar adecuadamente la muerte encefálica y manejar las complicaciones que pueden presentarse en el mantenimiento hemodinámico del potencial donante de órganos.
- Comunicar la mala noticia de la muerte a los allegados de la persona fallecida.
- Analizar y discutir con argumentos sólidos los diferentes problemas éticos que existen alrededor de la donación de componentes anatómicos humanos, la muerte encefálica, la transfusión y los trasplantes, para contribuir significativamente al desarrollo de las políticas públicas en donación humana durante su desempeño ciudadano y como profesional de la salud.
- Argumentar una posición personal frente a la donación humana, con base en la legislación vigente y la evidencia científica disponible.
Dado que el curso aborda un tema con alto
componente ético podríamos considerar el diseño de un curso Épsilon.
Adicionalmente, considerando la necesidad de desarrollar competencias
comunicativas no solo orales sino también escritas, podría contemplarse en el
diseño los criterios de un curso E. Sin embargo, tanto los contenidos, como los
objetivos y las particularidades del tipo de curso, son aspectos que iremos
delimitando a medida que avancemos en el
diseño instruccional. Por lo pronto dejamos planteado el contexto y la
oportunidad que vemos de realizar este curso, teniendo en cuenta que las
condiciones están dadas por las herramientas que ofrece esta materia y la
trayectoria que una de las integrantes del grupo (Adriana) ya ha adelantado en
otros proyectos anteriores. Gracias a su trabajo previo, podemos decir que
existen algunas personas que pueden estar interesadas en participar de un curso
como este, prestando su apoyo y respaldo, como son el profesor Luis Jorge
Hernández, del departamento de Salud Pública; la doctora Paula Rey, quien es
experta en los temas de promoción de la donación de sangre del Banco Distrital,
y posiblemente la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, a través
de su convenio docente asistencial con la Fundación Santa Fe, que es una de las
instituciones trasplantadoras más importantes del país.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS:
Instituto Nacional de Salud. Ficha
informativa para los medios de comunicación. Campaña nacional masiva de donación
voluntaria y habitual de sangre. Colombia, 2013. Consultado el 19-08-14, en http://www.ins.gov.co/lineas-de-accion/Red-Nacional-Laboratorios/reas%20Estratgicas/FICHA%20INFORMATIVA%20PARA%20LOS%20MEDIOS%20DE%20COMUNICACI%C3%93N.pdf
Instituto Nacional de Salud. Informe de
avance Red de Donación y Trasplantes. Primer trimestre de 2014 Colombia, mayo
de 2014. Consultado el 19-08-14, en http://www.ins.gov.co/lineas-de-accion/Red-Nacional-Laboratorios/Estadsticas/informe%20Red%20de%20Donacion%20y%20Trasplantes.%20Primer%20trimestre%202014.pdf
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