martes, 9 de septiembre de 2014



Creación de un ambiente de aprendizaje para la formación en donación de sangre, órganos y tejidos
(fase de análisis)
Introducción
La donación humana de componentes anatómicos es un concepto muy antiguo. Ejemplos de ello, al menos ficcionales, pueden encontrarse en seres de la mitología griega como el grifo, la medusa y el minotauro que representan el concepto de cuerpos fusionados; o en la obra en óleo “El sueño de un sacristán” del Maestro de los Balbases en el que se representa el milagro de amputación de una extremidad enferma y trasplante de otra sana proveniente de un cadáver. Históricamente, también existen datos como el primer intento de trasfusión sanguínea ocurrido en el siglo XV, los implantes de córneas y de riñón fallidos hasta el siglo XIX y los primeros procedimientos exitosos en el siglo XX, que propiciaron un cambio significativo en la manera de atender a los pacientes en todo el mundo. Hoy en día, la donación de componentes anatómicos determina el éxito en la atención de innumerables patologías, sin contar con el beneficio que representan aquellos donantes cadavéricos cuyo cuerpo se utiliza en docencia o en investigación.
A pesar de la antigüedad del concepto, la práctica de la donación enfrenta permanentemente el dilema de la escasez (Guerra y Vega, 2012). Se hace evidente la  necesidad de diseñar estrategias que motiven en la población la donación de sangre, órganos y tejidos. Los profesionales de la salud son la pieza clave de cualquiera de estas estrategias, dado que son los directos responsables de difundir la información en salud a toda la población y tienen otras funciones específicas dentro de la gestión de la donación, que serán detalladas más adelante en este documento.

La donación en Colombia
La donación de sangre, órganos y tejidos en el marco colombiano del Sistema General de Seguridad Social en Salud, tuvo una trasformación con la entrada en vigencia del Decreto 2493 de 2004 del Ministerio de Protección Social y su reglamentación con la Resolución 2640 de 2005. Antes de esta norma, la donación para trasplantes se realizaba en el marco de la Ley 9 de 1979, que le permitía a los grupos privados (bancos de tejidos e instituciones hospitalarias) gestionar la donación para trasplante y asignar los componentes anatómicos de manera autónoma, por lo cual, solamente los expertos en trasplantes se encargaban de los escasos procesos de donación que podían llevar a cabo. 
La nueva norma estableció un panorama público de la donación de órganos y tejidos, vigilado y organizado por el Instituto Nacional de Salud, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y el INVIMA. Se instituyeron corresponsabilidades y se han desarrollado marcos normativos para la sangre y demás hemoderivados que al ser implementados, aumentaron de 6 a 10 donantes por millón la tasa de donación a nivel nacional. Estas normas que regulan la obtención, preservación, transporte y distribución de componentes anatómicos en todo el país, también contienen las definiciones esenciales en materia de donación, trasplante e implante (Guerra y Vega, 2012).
La donación de sangre, órganos y tejidos tiene una importancia significativa que puede considerarse desde diversos ángulos. En cuanto a su valor social, es claro que la donación vincula a la sociedad alrededor de propósitos colectivos: depende de la cohesión social, que es un indicador del capital social que hace posible el desarrollo y al mismo tiempo aumenta la buena voluntad de la población en beneficio de su comunidad. Esto tiene efectos de doble causalidad, por ejemplo sobre el pago de impuestos voluntarios, la participación ciudadana y el voluntariado en organizaciones no gubernamentales. Al tener estas características, la donación se vincula estrechamente con la dimensión de convivencia social y salud mental del Plan Decenal de Salud Pública, que se define como el “conjunto de políticas y acciones transectoriales, sectoriales y comunitarias que permiten el despliegue de recursos individuales y colectivos para el disfrute de la vida cotidiana estableciendo relaciones interpersonales basadas en el respeto, la solidaridad y el ejercicio de los derechos humanos para el logro del bien común y el desarrollo humano y social” (Ministerio de Salud y Protección Social, 2012). La importancia del Plan Decenal de Salud Pública es reconocida en los programas de formación de profesionales de salud, debido a que este documento contiene las metas claves del país, a las que deben adherirse las actividades médicas de todas las especialidades.
Por otra parte, en el aspecto clínico y quirúrgico, la donación posibilita un sinnúmero de procedimientos para los cuales la sangre, los órganos y los tejidos son los insumos indispensables. Además de hacer posible el desarrollo de la práctica clínica y quirúrgica, los componentes humanos permiten que se desarrolle la investigación en el campo de las ciencias, de la que se deriva conocimiento y nuevas oportunidades terapéuticas para las enfermedades más diversas.

Descripción del ambiente de aprendizaje
El ambiente de aprendizaje analizado en este documento es una adaptación del Programa Internacional de Educación e Investigación en Donación de la Universidad de Barcelona (PIERDUB, por su sigla en catalán) a un internado electivo dirigido a estudiantes de pregrado en Colombia denominado “Internado especial en coordinación de trasplantes”. Se trata de una iniciativa gestada en el 2008 cuyo propósito central es insertar el tema de donación de órganos y tejidos en el programa de pregrado de las facultades de medicina, debido a su aplicabilidad en la práctica cotidiana y a la necesidad de fortalecer la Red Nacional de Donación y Trasplantes. Esta propuesta, que se ha implementado a manera de programa piloto en la Universidad Nacional y en la Universidad Javeriana, en convenio con el Hospital San Ignacio y el Hospital Cardiovascular de Soacha, ha contado con la participación de 7 estudiantes de medicina de XI y XII semestre; los resultados de la experiencia han permitido determinar la necesidad de formalizarla como asignatura electiva para el pregrado de medicina de la Universidad Nacional, sin embargo, asuntos administrativos han impedido su continuidad y, por tanto, su consolidación.
Actualmente, Adriana Segura[1], quien ha sido la persona encargada de esta adaptación desea implementar la asignatura en el programa de medicina de la Universidad de los Andes. En el marco de este proyecto, planteamos un análisis de la asignatura propuesta y de la pertinencia y oportunidades que tendría para implementarse en el programa antes mencionado.
El “Internado especial en coordinación de trasplantes” se dirige a estudiantes de medicina de V semestre y superiores, con el objetivo de que éstos desarrollen competencias básicas en torno a los procesos de a) detección, identificación y selección de potenciales donantes, b) legalización de la donación, c) mantenimiento del donante, d) rescate y trasplante de componentes anatómicos y e) promoción de la donación. Para ello se propone un programa con la duración de un semestre académico (15 sesiones) que articula actividades teóricas y prácticas entre las cuales se contemplan:
  • Clases magistrales dictadas por la coordinadora del internado y por profesores invitados, con el objetivo de presentar los temas centrales de donación e introducir los elementos centrales de la discusión que se espera desarrollar con los estudiantes. 
  • Seminarios interactivos de revisión de temas con base en publicaciones médicas especializadas. Estas revistas, que funcionan a manera de presentación y generación de debate, se hacían con una frecuencia semanal y los estudiantes eran los encargados de prepararlas.
  • Simulaciones de casos clínicos realizados con pacientes simulados en las que los estudiantes aprendían a hacer el manejo de potenciales donantes de muerte encefálica, identificaban los componentes anatómicos que se podían rescatar de acuerdo con la historia clínica y el manejo post mortem del donante
  • Talleres desarrollados bajo la estrategia de juego de roles para simular situaciones críticas principalmente referidas a aspectos comunicativos con otros profesionales sanitarios y con los familiares del donante.
  • Rotaciones prácticas que tenían una dedicación de 40 horas semanales en diferentes momentos: una semana en laboratorio de inmunología para aprender a procesar las muestras de componentes anatómicos para su posterior distribución; dos meses en cirugía de trasplantes para aprender cómo se realizan los procesos quirúrgicos; dos semanas en neurocirugía para aprender a hacer el proceso de diagnóstico de muerte encefálica y el manejo de pacientes neurocríticos; dos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con el fin de revisar temas teóricos y conceptos básicos del manejo del potencial donante de muerte encefálica y ventilación mecánica.
Las propuestas de evaluación abordan principalmente aspectos sumativos, así, el 70% de la nota definitiva de la asignatura depende de a) la participación en al menos el 80% de las diferentes actividades (40%) y b) el desarrollo de una prueba escrita sobre casos clínicos y preguntas abiertas de respuesta corta (30%). El 30% restante está referido a una evaluación de carácter más formativo  que contempla la elaboración de una propuesta, transversal al desarrollo de la asignatura, que puede ser un trabajo práctico grupal de promoción de la donación al interior del Campus Universitario, o un trabajo monográfico individual a convenir con el coordinador de la asignatura. Este último trabajo cuenta con la asesoría de la coordinadora durante algunas de las sesiones del internado.
En su conjunto, todas las estrategias pedagógicas propuestas permitirían el desarrollo de las competencias mencionadas a propósito de la mención de los objetivos del programa. Sin embargo, las estrategias específicamente propuestas para evaluar no son coherentes ni con el proceso de aprendizaje propuesto, ni con el tipo de competencias cuyo desarrollo se pretende promover. Sería necesario incluir estrategias de evaluación formativa sobre el desempeño del estudiante en cada una de las actividades propuestas. 
 La estructura temática propuesta tiene como eje articulador la gestión operativa de la donación que, de acuerdo con la Ministerio de protección social (2004), contempla una cinco procesos cuyo propósito es obtener donantes reales, para posibilitar las actividades médicas de trasfusión, trasplante e implante: promoción de la donación; detección, identificación y selección de potenciales donantes; legalización de la donación; distribución y rescate; y por último, trasplante e implante, que serían los equivalentes de la transfusión.

Promoción de la donación: Actividades cuyo fin es aumentar el número de posibles donantes, es decir, lograr que la población mantenga una actitud proclive a la donación con consentimiento manifiesto, o por lo menos sin negativa expresa a la misma. Las campañas de donación, la educación en donación a la población general y las estrategias de información a través de medios masivos de comunicación sobre la necesidad de los donantes y los beneficios de los procedimientos que ellos hacen viables, hacen parte de estas actividades.
Detección, identificación y selección de potenciales donantes: Actividades que realizan tanto coordinadores operativos vinculados directamente a la Coordinación Nacional de Donación y trasplantes, como médicos tratantes y demás profesionales de salud, con el objetivo de aumentar el número de potenciales donantes, es decir, aquellos casos en los que es inminente un proceso de donación y se requiere legalizar la gestión para proceder con la extracción de los componentes anatómicos. Hay detección activa y pasiva. La primera de ellas refiere a búsquedas en lugares públicos, hospitales y anfiteatros para detectar a los donantes vivos y cadavéricos. La detección pasiva, por su parte, consiste en la disponibilidad permanente de los coordinadores de la Red de Donación para atender las solicitudes de la comunidad, en cuyo caso se acude a valorar la alerta para determinar la potencialidad del donante.
Legalización de la donación: Actividades que realiza el médico coordinador operativo para que la donación se realice conforme a la ley y se preserven los documentos del consentimiento informado o de presunción legal de donación, necesarios para efectuar el rescate de los componentes anatómicos. Usualmente este consentimiento se logra a través de una entrevista personal o familiar; en el caso específico del donante cadavérico, la entrevista tiene como prerrequisito que la familia esté elaborando el duelo de su ser querido adecuadamente. Uno de los retos que se presenta frente a este requisito es la adecuada comunicación de la muerte a los familiares, pues de ello depende que el coordinador de donación pueda establecer contacto para iniciar el proceso de donación. Cuando no hay familiares a quiénes consultar sobre la voluntad de donación de la persona fallecida, se aplica la presunción legal de donación[2].
Distribución y rescate: Actividades cuyo propósito es realizar los procedimientos de extracción con destino a los receptores más compatibles. Esto equivale a obtener el máximo número de donantes reales o efectivos, a partir de los donantes ya legalizados.Los componentes anatómicos se distribuyen de acuerdo con la compatibilidad entre el donante y el receptor, a menos de que haya pacientes en urgencia vital o urgencia cero, quienes requieren un componente de manera inmediata para no morir.
Contrario a los órganos, que deben ser trasplantados casi inmediatamente, los tejidos y la sangre se pueden distribuir a hospitales y centros asistenciales para múltiples fines, como por ejemplo, el manejo de enfermedades hematológicas, intervención quirúrgica de urgencia, hipovolemia por pérdida de sangre aguda y cirugía programada con alto riesgo de hemorragia (sangre y hemoderivados); la cobertura del paciente quemado para prevenir infecciones y desequilibrios de agua y electrolitos, o coberturas temporales o permanentes en cirugía plástica (piel).
Trasfusión, trasplante e implante: Actividades que son el fin último del proceso de donación y están a cargo de los especialistas capacitados para trasfundir sangre o hemoderivados, trasplantar órganos o implantar tejidos en los receptores.
Varios son los actores involucrados en esta serie de procesos. Actores institucionales u organizaciones que administran y regulan todos los procesos de gestión operativa de la donación: Ministerio de Salud, Instituto Nacional de Salud, INVIMA e Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. También IPS generadoras y trasplantadoras, que son los hospitales y clínicas donde hay donantes y receptores;  las entidades judiciales para los casos de donantes que requieren necropsia médico legal; las instituciones trasportadoras como las aerolíneas y los sistemas de ambulancias; y todas aquellas entidades y colectividades donde se realizan actividades de promoción de la donación, como empresas, universidades, colegios, organizaciones no gubernamentales y comunidad en general.
También se involucran actores individuales que pueden ser de tres tipos: a) Usuarios del sistema de salud, quienes en su totalidad podrían ser donantes voluntarios de sangre, órganos o tejidos, pero que también podrían ser receptores; b) Trasplantólogos, quienes utilizan los componentes anatómicos como insumos para su labor y c) Profesionales de salud como coordinadores operativos, médicos, enfermeras, terapeutas, trabajadores sociales, psicólogos y auxiliares de enfermería, entre otros, quienes están involucrados en la atención del donante en todas las etapas de la gestión operativa de la donación. 
La tabla siguiente permite diferenciar la labor de los médicos del equipo tratante de la de los médicos coordinadores operativos y la de los médicos trasplantólogos.





Procesos gestión de la donación
Médico tratante (incluye al médico general).
Coordinador operativo
Médico trasplantólogo
Promoción de la donación
Comunicación directa con la comunidad, capacidad de resolver dudas sobre todos los aspectos básicos de la donación. Conocimiento de fuentes idóneas para consultar información de donación.
Contacto con medios masivos de comunicación. Programas de formación en donación. Organización de campañas de promoción de la donación.
Participa indirectamente mediante contactos con medios masivos de comunicación, programas de formación en trasplante y participación en campañas de promoción de la donación. Como profesional de la salud, puede jugar un papel esporádico en la detección pasiva y en el diagnóstico de muerte.
Detección identificación y selección del potencial donante
Notificación obligatoria: artículo 23, decreto 2493 de 2004 (Detección pasiva).
Visitas a IPS generadoras (Detección activa). Valoración de alertas de notificación obligatoria.
Legalización de donación
Comunicación de   la muerte a familiares. Expedición del certificado de defunción cuando no se trata de casos para necropsia.
Entrevista familiar de donación. Aplicación de presunción legal de donación en ausencia de la familia. Obtención de autorización judicial si el caso requiere necropsia. Diligenciamiento de documentos médico legales.
Distribución y extracción
Mantenimiento hemodinámico previo a la donación.
Diagnóstico de muerte encefálica.
Mantenimiento hemodinámico posterior a la donación y previo al rescate. Toma y envío de muestras para pruebas infecciosas, estudio genético e inmunológico del donante que permite establecer los receptores más compatibles. Comunicación con las coordinaciones regional y nacional para coordinar los grupos de rescate y desarrollar la logística de la cirugía de extracción. Registro de actividades en software del Instituto Nacional de Salud y elaboración de documentos oficiales relacionados con el proceso.
El cirujano determina si los receptores compatibles están en condiciones médicas de ser trasplantados y también se traslada para realizar la extracción de los órganos en las IPS generadoras en las que ocurre la donación.
El anestesiólogo acompaña la cirugía para realizar el mantenimiento hemodinámico durante el rescate. En el caso del donante cadavérico, apoya a los cirujanos utilizando medicamentos que hacen posible la cirugía de extracción.
Trasplante e implante
Posibilita el ingreso a la lista de espera de pacientes que requieren órganos o tejidos,   mediante su detección y remisión a los equipos trasplantólogos correspondientes.
Desarrolla investigación sobre condiciones de los receptores de un mismo donante (trazabilidad) para detección de posibles complicaciones asociadas a la donación.
Es el responsable directo de todos los procesos ligados a la utilización de los componentes anatómicos: trasfusiones, trasplantes e implantes.


La estructuración temática, centrada en el proceso de donación, permite afirmar que la propuesta contempla aspectos teóricos, prácticos y legales en los que el estudiante puede comprender qué es la donación, cuál ha sido su desarrollo epistemológico y los modelos prácticos y normativos bajo los que se ha implementado; qué es la muerte encefálica y cómo se diagnóstica; cómo se clasifica al donante de órganos y tejidos y cómo se hace el mantenimiento del mismo; cómo se comunica la noticia de fallecimiento a los familiares y se orienta la entrevista de donación; cuáles son los criterios para evaluar la viabilidad de los órganos para el trasplante, cuáles son las técnicas de extracción y preservación de los mismos y cómo se evalúa la evolución de los diferentes tipos de trasplante. Igualmente, la asignatura contempla temas relacionados con la promoción de la donación, en los que el estudiante puede acercarse a los dilemas de la donación y el trasplante en el mundo y comprender cuál es su rol como médico general en la promoción de la donación y en la generación de donantes de órganos y tejidos. A partir de este último abordaje, es posible afirmar que el curso aborda un componente ético, aunque éste no sea declarado explícitamente entre los objetivos formativos. 
En relación con la diferenciación de funciones, es posible afirmar que, en todos los casos, un médico debe tener conocimientos y habilidades prácticas que están vinculadas directa o indirectamente a la gestión operativa de la donación. Además, el médico colombiano necesita que su desempeño e cualquier especialidad, esté guiado por los principios éticos esenciales de su profesión, que son: beneficencia, no maleficencia, autonomía y justicia. Estos cuatro principios están en juego permanentemente cuando los profesionales de salud realizan cualquier actividad relacionada con la donación humana. Por ello, consideramos necesario que los programas de pregrado de medicina promuevan el desarrollo de conciencia en los médicos sobre sus responsabilidades en torno a la donación y les brinden las herramientas necesarias para cumplir adecuadamente con su labor como profesionales de la salud.


Comparación del Internado Especial en Coordinación de Trasplantes con otros cursos o programas que abordan la temática de donación anatómica.
De acuerdo con la revisión que hemos hecho hasta el momento, existen muchos recursos informativos sobre la temática de donación de componentes anatómicos, principalmente sangre, dirigidos a la ciudadanía en general y a los niveles de formación básica, media y secundaria, como por ejemplo a) el objeto informativo “Dedícanos una gota de tiempo”[3] elaborado por la Presidencia de la Federación Española y de la Fundación Nacional FUNDASPE y dirigido a la ciudadanía en general con énfasis en la población escolar entre 12 y 17 años; b) El conjunto de materiales didácticos que enseñan sobre la donación de órganos[4], creado por el Instituto Nacional Central único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) Argentina y orientado a profesores  y alumnos de educación básica, media y secundaria. Ambos tipos de recursos están disponibles en línea y son gratuitos. Particularmente para el nivel de educación superior, hemos seleccionado siete programas o cursos, además del PIERDUB, con el fin de identificar, los componentes anatómicos de donación en los que enfatizan, el tipo de instituciones que los propone, la población a la que están dirigidos, la modalidad y duración en los que se ofertan y el tipo de aspectos que cubren (teóricos, técnicos, prácticos, legales, éticos). Con base en esta información identificaremos posteriormente algunas debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas que tendría el “Internado especial en coordinación de trasplantes” frente a los demás cursos.

#
Curso o Programa
Componente anatómico de donación abordado
Institución ofertante
Dirigido a
Modalidad
Duración
Aspectos que aborda
Sangre
Tejidos
Órganos
Teórico
Técnico
Práctico
Legal
Ético
1
Internado especial en coordinación de trasplantes
x
x
x
Universidad Nacional y Hospital San Ignacio
Estudiantes pregrado medicina
Presencial
Un semestre académico
x
x
x
x
X
2
Familia y donación de órganos y tejidos[5]

x
x
Coordinación de Trasplantes del Hospital General Universitario de Alicante
Profesionales sanitarios que realizan las entrevistas de Donación
Presencial
12 horas
x
x


x
3
Donación y trasplantes de órganos y tejidos[6]

x
x
Médicos y enfermeras de unidades generadoras
Presencial
No hay información
x
x


x
4
El proceso del morir[7]

x
x
Presencial
40 horas
x
x

x
x
5
De la donación al trasplante[8]

x
x
Presencial
40 horas
x
x

x
x
6
Técnicas de entrevista al donante de sangre y comunicación eficaz[9]
x


Escuela de Tecnología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile
Estudiantes de tecnología médica
Presencial
Un semestre académico
x
x

x
x
7
Programa de formación en gestión operativa de la donación[10]

x
x
Instituto Nacional de Salud (Colombia)
Médicos especialistas en cuidado intensivo
Virtual
autoformación
125 horas
x
x

x
x
8
Master Universitario en Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células[11]
x
x
x
Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona
Médicos y profesionales de las ciencias de la salud
B-learning
8 meses
x
x
x
x
x

En su conjunto, los programas o cursos comparados con el “Internado especial de coordinación en trasplante” confirman lo que mostrábamos líneas atrás sobre el hecho de que el proceso de donación involucra la labor de diferentes profesionales en salud; de allí que podamos observar la variedad de destinatarios de los cursos.  Este aspecto constituye una oportunidad para la propuesta en la medida en que enfatiza en la necesidad de que el personal de salud, independientemente de su especialización, domine el tema de la donación. En este mismo sentido queda explícita la importancia de manejo de esta temática al identificar el calibre de las instituciones que ofertan programas o cursos para suplir esta necesidad.
Aspectos comunes se observan en el componente anatómico que abordan los cursos, siendo solamente  el 1 y el 8 los que abordan los tres componentes; los cursos restantes abordan solo sangre o solo tejidos y órganos. Igualmente se observan comunalidades en el aspecto que abordan, todos los programas o cursos abordan aspectos teóricos, técnicos, legales y éticos; solamente el 1 y el 8 incluyen aspectos prácticos determinados por la posibilidad de enfrentar situaciones médicas reales en un contexto de rotación. Estos dos aspectos se sitúan como fortalezas de la asignatura propuesta que podrían equilibrar la amenaza que supone su extensa duración en comparación con los demás programas o cursos.
Otra fortaleza identificada en la asignatura propuesta es que si bien los cursos 2 a 5 se sitúan como acciones remediales para enfrentar la demanda de competencias en el tema de donación por parte de los médicos y profesionales de la salud, esta propuesta se elabora como una oportunidad de intervención para transformar la formación de los médicos y así impactar, de manera más contundente, su ejercicio profesional. Por su parte, los cursos 7 y 8 señalan una oportunidad para la inclusión de la propuesta en el pregrado de medicina en la medida en que permitirían que ésta se situara como un nivel de formación básico requerido.
El programa 6, podría indicar una debilidad de la propuesta, en la medida en que al observar la especificidad de su oferta, se puede inferir la necesidad de establecer un nivel de coherencia entre el tipo de formación ofertada y el tipo de funciones que puede y debe realizar el médico general en la serie de procesos de donación.  Otra debilidad identificada es la modalidad presencial en la que se propone la asignatura, ello porque no representa ninguna diferencia frente a los programas o cursos revisados y porque no va en consonancia con las necesidades de organización de tiempo que requieren los estudiantes de medicina y tampoco con el desarrollo de propuestas de innovación educativa.
En este orden de ideas, el hecho de que la propuesta aborde todos los componentes anatómicos y todos los aspectos teóricos, técnicos, prácticos, legales y éticos señalados anteriormente, que parecía ser una fortaleza, podría ser realmente una debilidad en la medida en que al orientarse a estudiantes de pregrado en medicina puede estar subvalorando las competencias que este tipo de profesional requiere desarrollar para su práctica laboral.
¿Qué oportunidades tiene una iniciativa como la anteriormente presentada en el marco del programa académico que oferta la Universidad de los Andes para la formación de profesionales de la salud?
Para responder este interrogante se analizarán los objetivos del programa y las áreas que se ofertan en el ciclo de profesionalización. Las ciencias médicas - anatomía, histología, fisiología y patología - en las que sabemos que se abordan temas naturalmente relacionados pero no específicos a la donación humana de componentes anatómicos no se tendrán en cuenta. El Internado o rotación por las especialidades tampoco se tendrá en cuenta porque sabemos que los casos sobre los que el estudiante profundice, dependerán de la presencia de los casos reales en los sitios de práctica.
 Tres son los objetivos centrales de este programa[12]: a) Aportar a la academia un plan de estudios innovador, proyectos de investigación, asesorías y consultorías, e impulsar la formación de médicos comprometidos con el ejercicio de la medicina, b) Fomentar la investigación para formar científicos que impulsen nuevos desarrollos en medicina. Las investigaciones se realizan conjuntamente con entidades de Colombia y otros países y c) Formar médicos con alto nivel de profesionalismo, reflejado en un trato adecuado hacia los pacientes, colegas y la sociedad. Queremos formar profesionales comprometidos con la comunidad, capaces de liderar proyectos basados en el método científico, conocimiento y realidad social.   
La redefinición del perfil del profesional médico orientada hacia el Plan Decenal de Salud Pública se considera más integral y se incluye formalmente como un objetivo coherente con  el programa de Medicina de la Universidad de Los Andes, concretamente en la asignatura Sistemas de Salud II (Hernández, 2013). Aunque el tema de donación tiene un componente ético transversal del que ya hemos hablado, las asignaturas de ética médica que se imparten en la carrera de medicina no incluyen de manera explícita el tema de la donación. (Suárez, 2014).
El programa propone un ciclo de formación profesional en el que el estudiante pueda tener contacto con el ambiente hospitalario y entre IX y X semestre pueden elegir entre las siguientes áreas de selectividad o énfasis: a) Medicina hospitalaria: orientado a la medicina clásica; b) Atención primaria: orientado a la medicina familiar y comunitaria; c) Salud de poblaciones o salud pública: orientado al trabajo con comunidades, basado en la epidemiología, bioética y políticas públicas de la salud; d) Administración y gerencia: orientado tanto al sector público como privado y e) Investigación: orientado al estudio de la biomedicina básica general, básica médica, clínica o en la medicina social.
De acuerdo con esta organización, los cursos que se ofertan para los estudiantes de IX y X semestre son:
Noveno
Décimo
Habilidades de comunicación II

Ginecología y Obstetricia

Medicina legal y ciencia forense

Reanimación básica y avanzada

Urología y oncología

Bitácora clínica III

Turnos clínicos III

Proyecto de grado I

Módulo selectivo I
Turnos clínicos IV

Proyecto de grado II

Bitácora clínica IV

Ética médica y profesional II

Medicina física y rehabilitación

Neurología

Psiquiatría

Comportamiento humano: toxicología y sexualidad

Urgencias

Módulo selectivo II

Aunque no ha sido posible, hasta el momento, acceder a los currículos de cada uno de los cursos antes señalados y no podemos garantizar de manera precisa si los programas contemplan o no el tema de donación, sabemos por conversaciones con algunos profesores y estudiantes del programa, que éste no es abordado directamente. Con base en ello y en el conocimiento disciplinar que tiene una de las personas que integran este grupo de trabajo, es posible anticipar que los cursos que probablemente incluyen algún aspecto de la donación son:
·         Neurología: Diagnóstico de muerte encefálica.
·         Turnos clínicos: Mantenimiento del donante.
·         Medicina legal y ciencias forenses: Diagnóstico de muerte en parada cardíaca. Extracción de tejidos en medicina legal.
·         Habilidades de comunicación: Comunicación en situaciones críticas.
·         Cirugía: Generalidades del trasplante de órganos y el implante de tejidos.
·         Medicina Interna: Generalidades y aspectos clínicos de la transfusión de sangre.
·         Sistemas de Salud: Contexto de salud pública para la red de trasplantes en el marco del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Promoción de la donación en el contexto de promoción de la salud.
Con base en esta información se puede afirmar que la posibilidad de incluir la temática de donación es completamente pertinente, específicamente como componente de la asignatura Sistemas de Salud II y/o la asignatura Habilidades de comunicación, pues de acuerdo con los contenidos que éstas abordan se podrían abordar aspectos específicos de la donación de órganos que complementen la formación en ciencias básicas que tiene el estudiante de pregrado. En conversaciones informales con el docente que orienta el curso Sistemas de salud II, hemos conocido que actualmente éste no incluye nada relacionado con la temática de nuestro interés. Aunque esta condición se sitúa como una oportunidad que debemos explorar con mayor detalle, es el principal hallazgo logrado en relación con la malla curricular del programa de pregrado de medicina ofertado por la Universidad de los Andes.  

Diferentes perspectivas en la comunidad académica
Para entender el contexto y la problemática desde la perspectiva de los estudiantes de medicina de pregrado y posgrado, los médicos profesionales y los expertos en el tema de la donación, se diseñaron tres instrumentos para la recolección de información, a saber:
·         Encuesta de 10 preguntas a estudiantes de pregrado, acerca de los aspectos básicos de la donación de sangre, órganos y tejidos. Fue realizada a 18 estudiantes de diferentes universidades, por medio de la página SurveyMonkey (https://es.surveymonkey.com). Se les solicitó su participación por correo electrónico y sus respuestas fueron tabuladas en el Anexo 1[13]
·         Encuesta a médicos profesionales y estudiantes de posgrado. La encuesta se constituía de 10 preguntas acerca de la donación de componentes humanos, la cual estaba enfocada a los conocimientos y situaciones desde el punto de vista de la práctica profesional médica. La misma fue realizada a 43 profesionales de diferentes entidades (de los cuales casi 19% eran también estudiantes de posgrado), por medio de la página SurveyMonkey (https://es.surveymonkey.com). Se les solicitó su participación por correo electrónico y sus respuestas fueron tabuladas en el Anexo 2[14].
·         Entrevista a 2 expertas en el tema: Paula Rey, Microbióloga con Maestría en Salud Pública y especialidad en Promoción de la Salud, profesional especializada para la promoción de la donación de sangre, tejidos y células del Hemocentro Distrital de la Secretaría Distrital de Salud. Adriana Segura, que además de ser integrante de este grupo es Médica, especialista en periodismo y estudiante de maestría en Salud Pública, transplantprocurement manager del Hospital Clínic de Barcelona, que actualmente se desempeña como coordinadora de trasplantes del Hospital Universitario San Ignacio. Ambas entrevistas han sido consignadas en este documento bajo el Anexo 3[15].

Los datos recolectados a partir de los instrumentos descritos anteriormente,  han sido analizados a partir de una matriz de triangulación (Anexo 4[16]) que ha permitido extraer algunas conclusiones de vital importancia para el diagnóstico, y que han sido identificados como oportunidades, fortalezas, amenazas o debilidades de los programas de formación de estudiantes de pregrado de medicina:
Debilidades:
·         A partir de las respuestas, se puede concluir que la sociedad se beneficia de la donación, ya que ésta permite mejorar la calidad de vida de algunos pacientes con deficiencias de salud y sobre todo, que permite salvar vidas. Sólo las expertas tienen en cuenta también, que la donación es vital para la investigación en salud y tiene un impacto en temas de salud pública. Se identifica como debilidad del actual sistema de formación de los médicos en pregrado, ya que desde la academia, más que desde cualquier otro sector, deberían ser obvias las oportunidades relacionadas con la investigación, aún para los estudiantes.
·         A partir de las respuestas de los estudiantes se puede concluir que efectivamente el 77% de ellos está en lo cierto, en cuanto a que los pacientes que estén en urgencia cero suben al principio de la lista, ya que corren el riesgo de morir si no son trasplantados en las siguientes 72 horas. Sin embargo, no hay mucha claridad en cuanto al criterio que define qué paciente recibe los órganos cuando no hay un paciente en urgencia cero. La falta de claridad en los criterios evidencia la desinformación de los estudiantes. 
·         Por otro lado, en la encuesta a profesionales se evidenció que a pesar de que el porcentaje es bajo aunque muy significativo, un 4.65% de los encuestados cree que en Colombia no existe una ley que regule la donación y un sorprendente 46.5% no la conoce a pesar de que sabe que existe. Esto quiere decir que ni los médicos en formación ni los profesionales pueden afirmar con exactitud y claridad absoluta cuáles son esos criterios que determina la ley que se deben aplicar en la adjudicación de órganos y en los demás aspectos involucrados en la  donación. Se entiende que en el sistema actual se imparte algún tipo de formación en cuanto al tema de la donación, que claramente es deficiente puesto que los encuestados no tienen una respuesta correcta a esta pregunta.
·         De acuerdo con los datos recogidos, sólo una de las expertas tenía un alto conocimiento de los componentes anatómicos aptos para donación en los diferentes casos (donante vivo, muerto, etc.). Se puede decir que no hay un conocimiento específico en cuanto a los órganos que pueden donar los diferentes tipos de pacientes, lo cual nos permite clasificar esta conclusión dentro de las debilidades.
·         El 33% de los encuestados que respondió que los órganos deben extraerse sin solicitar permiso a la familia está en lo cierto, ya que de acuerdo con la ley colombiana, todas las personas son consideradas como donantes automáticamente, a menos de que la familia demuestre lo contrario en las siguientes 6 horas posteriores a la muerte (presunción legal). Tampoco es totalmente cierto que los órganos sólo puedan trasplantarse si la familia lo autoriza, pues ellos deben estar presentes en el lapso de 6 horas para poder evitar la extracción, si así lo desean. Por otro lado, casi el 17% afirmó que los órganos no pueden trasplantarse si el paciente no dio su autorización en vida, lo cual no aplica. Y el otro 17% considera que el carnet es suficiente para hacer el rescate de los órganos, lo cual no es cierto, ya que éste es simbólico, pues sólo un certificado notarial de donación obliga a hacer la extracción (rescate) de los órganos aún si la familia se opone. Se puede concluir que al desconocer la ley, los médicos en formación y los profesionales no poseen un conocimiento claro y preciso acerca de lo que dictamina la norma y lo que su regulación determina que puede hacerse en cada caso de potencial donación, lo cual representa una debilidad en el actual sistema de formación de estudiantes de medicina en pregrado.

Amenazas
·         Más del 60% de los profesionales encuestados considera que la población debe ser educada y que el conocimiento que debe tener es práctico, aunque el 40% de ellos considera todos los aspectos como parte de lo que el ciudadano debe entender (prácticos, técnicos, teóricos, éticos y legales). A su vez, las expertas enlistan una serie de conocimientos específicos los cuales abarcan los mismos aspectos definidos en la encuesta de profesionales (prácticos, técnicos, teóricos, éticos y legales). Vale la pena considerar que el segundo aspecto singular que los encuestados consideran importante que la población sepa es el legal. Esto representa una amenaza para el sistema de formación de estudiantes de medicina, ya que pueden desviar la atención del estudiante hacia la comunidad y justificar que es en esta población donde deben hacerse los mayores esfuerzos de formación.
·         A pesar de que el 88% de los médicos saben que tendrán que enfrentarse a una situación relacionada con el tema, menos del 17% lo domina y pocos de ellos (23%) muestran interés por ampliar su conocimiento del tema. Esta puede ser la explicación más obvia del rechazo que las expertas mencionan que perciben de los médicos, es decir que la misma desinformación hace que los médicos se encierren en un círculo vicioso de ignorancia y desconocimiento, y por lo mismo, aislamiento y falta de cumplimiento de la ley. Esta actitud es percibida como una amenaza, ya que puede afectar la implementación de proyectos e iniciativas diseñados para acabar con la desinformación con respecto al tema de la donación.
·         A partir de las respuestas obtenidas, se puede entrever que en la mayoría de los casos, el gran cuerpo de conocimiento relacionado con el tema se adquiere en la práctica profesional, lo cual despierta muchas dudas acerca de la eficiencia del currículo de pregrado, teniendo en cuenta que la idea general es siempre preparar a los estudiantes para lo que enfrentarán en su vida profesional. Es claro que en muy pocas universidades se ofrece una materia especializada en el tema, y que en este caso, la mayoría son de posgrado. Sin embargo, algunos contenidos relacionados con la donación sí son abordados en alguna medida en otras materias no dedicadas al tema. A pesar de esto, la inseguridad que se lee en las respuestas y la confusión con muchos de los conceptos relacionados con la donación nos permiten concluir que la educación que reciben los médicos en su pregrado no es suficiente para enfrentar las diversas situaciones de donación que deben manejar en su práctica profesional. Esto es entendido como una amenaza, ya que se puede creer que el currículo actual es suficiente, y así ignorar la necesidad de abordar el tema de forma más contundente para evitar este tipo de vacíos.
·         De acuerdo con la encuesta a profesionales, el 9% de la población considera que solo necesitará enfrentar situaciones relacionadas con la donación si se especializa en el tema, lo cual representa una amenaza a la mejora del currículo de pregrado.

Oportunidades
·         La conclusión clara y directa en los tres instrumentos es que el médico general debe dominar todos los aspectos (prácticos, técnicos, teóricos, éticos y legales) relacionados con la donación, ya que situaciones de ésta índole hacen parte de su práctica profesional cotidiana (tratar pacientes con deficiencias en órganos que pueden ser trasplantados y pacientes que pueden ser donantes potenciales de sangre u otros órganos en el momento en que fallecen; contactar a la familia de los fallecidos; informar a las instituciones,  redes y bancos, del donante potencial para iniciar el oportuno rescate de los órganos y tejidos; tomar de decisiones en el mantenimiento de donantes muertos mientras que sus órganos son rescatados; etc.). Es decir, que es el médico general quien inicia el proceso y es de él de quien depende el éxito de una posible donación. Esta deficiencia que presenta el sistema de formación de profesionales se toma en este caso como una oportunidad y no como una debilidad, ya que se considera antes de hacer el análisis curricular de la facultad de medicina de la Universidad de los Andes.
·         Una conclusión en cuanto al contexto que rodea a la donación es que en el mismo medio existe una alta desinformación y muchos mitos que permean a la población ciudadana, lo cual constituye una oportunidad más que cualquier otra cosa, puesto que la formación de médicos en sus años de pregrado puede disminuir los mitos y creencias que entorpecen el desarrollo de actividades de donación.
·         Los encuestados mencionan algunas estrategias para enseñar efectivamente el tema de la donación a los estudiantes de pregrado, tales como las visitas a centros de donación y estudios de caso, clases teóricas y prácticas de pregrado, el desarrollarlo de herramientas de comunicación para la promoción y el manejo de malas noticias en forma asertiva, etc.
Fortalezas
·         Una fortaleza del sistema educativo actual, es que pone a las diferentes tecnologías de información y comunicación al alcance de los profesores para mejorar y potencializar los ambientes de aprendizaje. A las dos expertas se les pidieron sugerencias en cuanto a las tecnologías que podrían ser provechosas en la enseñanza del tema de la donación en pregrado y ambas coincidieron en que las redes sociales pueden ser una herramienta de gran utilidad para difundir la información y motivar a potenciales donantes. Una de las expertas menciona varias tecnologías que pueden ser de utilidad en el desarrollo de contenidos y la creación de ambientes de aprendizaje, que pueden ser de gran utilidad en la etapa de diseño del proyecto: herramientas virtuales para compartir experiencias, hacer que los estudiantes produzcan y compartan contenidos y desarrollen instrumentos para simulación, por ejemplo en muerte encefálica, etc.

Diagnóstico y necesidades educativas identificadas
Un diagnóstico general de la situación se puede sintetizar en que aun cuando se trata de un asunto que brinda posibilidades muy importantes para la formación integral del médico y que incluye tanto contenidos técnicos como prácticos, legales y éticos, en las escuelas de formación en salud del país, más específicamente en las escuelas de formación médica, son escasos o inexistentes los contenidos que abordan directamente el tema de la donación humana. La inclusión de este tema en el currículo de medicina  podría convertirse en una valiosa oportunidad para integrar el conocimiento profesional de manera práctica, y humanística a la vez.  El siguiente es un desglose de las necesidades educativas identificadas:
·           Contribuir a que los estudiantes entiendan la importancia de la legislación nacional, el rol del médico profesional, y la forma en que se articulan sus responsabilidades específicas con la reglamentación vigente.
·           Entender la norma como una herramienta práctica para asumir conductas médicas en aspectos como la distribución de componentes anatómicos, la legalización de la donación, el direccionamiento administrativo, y el conocimiento de los conceptos básicos éticos, técnicos, prácticos y  teóricos vigentes.
·           Brindar criterios básicos para la toma de decisiones y la obtención de la información que no tengan o que pueda haberse modificado recientemente, en el momento en que la necesiten durante su práctica profesional.
·           Desarrollar habilidades de pensamiento crítico para que el estudiante construya una perspectiva respetuosa de los derechos y que proteja los cuatro principios éticos del quehacer médico en todo momento de su práctica profesional.
·           Despertar conciencia sobre la necesidad que tiene la comunidad de componentes anatómicos humanos, en cuanto a su beneficio social en general y médico en particular incluyendo la docencia y la investigación.
·           Desarrollar competencias comunicativas necesarias para el manejo de malas noticias en forma asertiva y la promoción de la donación con el fin de concientizar a la comunidad.
·           Adquirir capacidades clínicas para el diagnóstico de la muerte encefálica en pacientes de todas las edades.
·           Dominar los mecanismos de comunicación con la red de trasplantes, así como los criterios médicos para la contraindicación absoluta de donantes, todo ello con el fin de realizar la detección pasiva que les corresponde según la normatividad vigente.
·           Conocer los procedimientos para el mantenimiento hemodinámico del donante cadavérico previo a la legalización de la donación.
·           Posibilitar el ingreso a lista de espera de pacientes receptores que requieren órganos o tejidos, mediante su detección y remisión a los equipos de trasplantólogos correspondientes.
Basadas en todo lo anterior, se puede diagnosticar que el actual ambiente de aprendizaje de pregrado de medicina presenta varias fallas en la presentación de los temas relacionados con la donación, ya que están diseminados y no facilitan la comprensión y el entendimiento de aspectos básicos desde un ángulo ético, el cual, a su vez está enmarcado en el ámbito legal que define claramente los conceptos elementales de la donación y el diagnóstico de la muerte encefálica; qué componentes anatómicos se pueden donar y trasplantar en Colombia; quienes pueden ser donantes y las condiciones en que se debe hacer la donación; lo que debe hacer la familia del donante fallecido; qué dice la ley colombiana respecto al tema; clarifica conceptos malentendidos y considerados como mitos; etc.
Es por esto que se plantea la necesidad de crear un ambiente de aprendizaje dirigido a estudiantes de pregrado de Medicina de la Universidad de los Andes, de manera que comprendan los conceptos básicos de los temas de la donación humana establecidos en la ley y enmarcados dentro del aspecto ético. La importancia que tiene una ambiente de aprendizaje con este objetivo es que el médico general debe comprender su rol dentro del sistema de la donación y desarrollar las habilidades que requerirá en su práctica profesional cotidiana para enfrentar las diferentes situaciones relacionadas con aspectos de la donación y trasplante de sangre, órganos y tejidos humanos de pacientes vivo o muertos.

Referencias

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Secretaría Distrital de Salud, (2010). Lineamientos de la Gestión Operativa de la Donación.
Segura, Adriana. (14 de diciembre de 2011).Propuesta de modelo colaborativo para educación en donación y trasplante entre la Universidad Nacional de Colombia y el proyecto PIERDUB de la Universidad de Barcelona. Tesina del programa donación de órganos y tejidos para trasplante, Fundación Carolina-Hospital Clínic. Facultad de Medicina Universidad de Barcelona.España.
Suárez, Daniel. Programa de ética para pregrado de medicina, Universidad de Los Andes. Semestres II y VIII.






[1] Integrante del grupo que presenta la actual propuesta, profesional de la salud y coordinadora de trasplantes del Hospital Universitario San Ignacio
[2] De acuerdo con el Artículo 2º de la ley 73 de 1998, existe presunción legal de donación cuando una persona durante su vida se haya abstenido de ejercer el derecho que tiene a oponerse a que de su cuerpo se extraigan órganos o componentes anatómicos después de su fallecimiento, si dentro de las seis (6) horas siguientes a la ocurrencia de la muerte cerebral o antes de la iniciación de una autopsia médico-legal sus deudos no acreditan su condición de tales ni expresan su oposición en el mismo sentido.

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